Construcción: fondo y figura_02/09/17_30/07/17_Dossier

Con motivo de la Noche en Blanco, la galería Ángeles Baños presenta la exposición “Construcción: fondo y figura”, a partir de una serie de piezas (instalación, pintura, dibujo, escultura, vídeo...) de los artistas Sussane Themlitz, Javier Arbizu, Blanca Gracia y Juan Carlos Bracho, todos ellos artistas de nuestra galería.

A grandes rasgos, la obra de arte no deja de ser una “construcción” a partir de la realidad, ésta deviene “imagen” como elemento relacional del hombre, que como afirmara Nietsche es “un animal constructor de metáforas”: necesita crear narrativas, imaginarios, lecturas, re/presentaciones... “imágenes”, en suma, para poder relacionarse con el mundo, con el otro.

En los dibujos de desnudos de Javier Arbizu (Estella, Navarra, 1994) la imagen se construye en el papel tras varias capas de veladuras, borrados y frotados. Sorprende su indefinición, a medio camino entre la abstracción y la figuración. Para ello la técnica utilizada es una adaptación de la pintura tradicional sobre sarga. Ésta permite una ejecución rápida y precisa, generando espacios negativos de gran vibración y sutiles variaciones tonales y transparencias mediante la reducción al mínimo del proceso de aplicación de pintura y del uso del color, forma y luz. Un vez más nunca queda claro qué ocurre... corresponde al público completar la obra con su propia mirada.

Con la videoinstalación “Tabú/Terra nullius” Blanca Gracia (Madrid,1989) recrea un espacio escenográfico en el que la disección de una montaña sirve de muro para ocultar al espectador lo que sucede al otro lado, donde se proyecta una videoanimación. Ésta nos muestra un universo denso, regido por un pensamiento primitivo, magicista, propio de sociedades animistas. Cuando un sujeto ajeno traspasa este espacio sagrado su presencia altera el equilibrio existente, el territorio y sus habitantes comienzan a mutar en constantes metamorfosis.

En la obra de Sussane Themlitz (Lisboa, 1968) se amalgama una serie de estados diversos basados en la consistencia de la materia y el gesto, y por lo tanto, también en su psique en el momento de la creación, donde parecen dominar condiciones indeterminadas, semicontraladas, cuasiautomáticas en la construcción de su universo de imágenes. “Éste -en palabras del crítico Óscar Alonso- posee una variedad asombrosa de registros que van desde la precisión del detalle figurativo tratado de manera académica hasta el garabato y el arabesco, o los arañazos y goteos ligados a la pintura de acción, pasando por apósitos y emplastes de densa materia oleosa o manchas empastadas de color”.

La videoanimación “La boule de niegue. Historia de un fracaso” de Juan Carlos Bracho (La línea de la Concepción, 1970) renueva el mito de Sísifo, se plantea como una narración abierta en la que se mezcla por igual, realidad, ficción y trabajo colectivo . Una suerte de ideario estético y vital que defiende la emoción de lo imprevisto y que se deja seducir por la expectativa de dar con algo insospechado. Porque de nuestras experiencias, de la acumulación de éstas, y de cómo sepamos gestionarlas se nutre sin duda nuestra vida. Al fin y al cabo, parafraseando a Ansel Adams, “Un fotógrafo no hace una foto solo con su cámara, también con los libros que ha leído, las películas que ha visto, los viajes que ha hecho, las músicas que ha escuchado y las personas que ha amado”.