Daniel Martín Corona_Ora toria, Ora dibujo 1/2_02/11/12_18/12/12

Dividida y excedida -dos partes son más que una- la exposición Ora toria, ora dibujo 1/2 y Ora toria, Ora dibujo 2/2 presenta un modo en el que el lugar destinado a “uno” no se ajusta exactamente, la exposición es doble.

El conjunto toma como materia los medios de comunicación. Escindidos entre la realidad y la ficción, lo tradicional y lo que transgrede, la imagen pictórica y la digital, la distancia y lo próximo, pasado y futuro, actual y obsoleto, manual e industrial, serie y original, lo trascendente y lo anecdótico...Contracción y doble visión del sentido en los medios, en los que el antiguo mensaje (objetivo, científico, y unidireccional) se presenta desplazado. En el planteamiento, lo anecdótico es un plus, un añadido, algo que se revela como incómodo para el sentido único de la información.

De la autoridad del discurso mediático no quedan más que -según se advierte en las obras de Daniel Martín Corona- rastros digitalizados y lugares especiales para el escepticismo. Una voz que, anulada y sin sentido, en tanto que repetida como conducta, se convierte en soporte de otra cosa. A través del humor -serio y contradictorio en las piezas actuales- , el mensaje de los medios queda trastocado en el exceso y el defecto permanente de lo cotidiano. Infografía, señalética, gráfica o lenguajes que dicen más o menos de lo que deberían. En este sentido: signos de vida.

En el lugar del mensaje unidireccional aparece el murmullo, los sonidos que se confunden, una homofonía. Un nuevo y doble significado para un mismo significante, inmaterial, que hace doble ruido. Esta sonoridad, tan presente en el título, queda contrapuesta al silencio que plantean el conjunto de obras. Paradójico silencio, en el que la información a transmitir queda sustituida por la sorpresa de su posibilidad como imagen, haciéndolo de nuevo sonar en múltiples sentidos.

Vídeos con diversas voces de la sociedad contemporánea abren una serie de grandes dibujos con el trazado extraído del movimiento de las manos de los oradores. Como traducciones simultáneas, los dibujos -referidos a los gestos, al cuerpo- sostienen la múltiple ambivalencia entre dos mundos: el píxel dibujado a mano.