El papel del dibujo VI_El mundo es mi imaginación_24/05/14_31/07/14_Dossier

Como cierre de la programación 13/14 este año celebramos una nueva edición de “El Papel del dibujo”: un proyecto, y una cita anual, que desde 2008 la Galería Ángeles Baños viene dedicando al dibujo contemporáneo. Para esta VI edición contamos con la colaboración de Módulo-Centro Difusor de Arte, y con el comisariado de su director Mário Teixeira da Silva. Junto con Ángeles Baños presentan un conjunto de trabajos sobre papel de seis artistas pertenecientes a la nómina de la galería portuguesa.

El hilo argumental que sirve como punto de partida de estos trabajos es la idea de “mundo” del filosofo alemán Schopenhauer, para el que toda realidad objeto no es más que una representación subjetiva operada por el sujeto. Así, en esta cita profundamente metafísica, el simple contacto con la realidad envolvente a través de nuestros sentidos es un acto creador, tornándose el arte la materialización de la interacción entre el sujeto y el objeto: el arte se convierte así en la representación del mundo, nuestro propio mundo.

Para Schopenhauer el artista posee la virtud de mostrarnos, a través de sus obras, su visión de todo lo que le rodea: personas, objetos, paisajes, ideas... Pero si desde muy pronto fue valorada esta capacidad mimética (Zeuxis engañando a los pájaros con sus uvas y Parasio engañando a Zeuxis con su pintura, como nos cuenta Plínio), a lo largo de la historia será el propio artista el que reclamará su lugar como catalizador de la realidad. Entonces ¿cuál es el papel del dibujo en este binomio creador sujeto/objeto?. Tradicionalmente el dibujo ha sido ese primer momento en el acto creativo, aquel que servirá de estudio, de soporte, para la pintura, la escultura o la arquitectura, un papel que en las últimas décadas se ha transformado y ha transformado al dibujo en una disciplina "en el sentido más ortodoxo de la palabra" autónoma y esencial para entender el trabajo y la manera de afrontarlo que tienen los artistas de las generaciones más recientes. El dibujo tiene además una dimensión primordial, es la materialización de una primera mirada, la génesis de todo proyecto artístico, la esencia de éste, su semilla. En definitiva el dibujo recorre así un arco que va desde ese germen a la materialización final de una idea o pensamiento

Afirma Schopenhauer que el mundo es una construcción subjetiva, y que en el arte lo real sirve pues como punto de inicio para la creación artística. De tal modo que en una obra de arte lo que tenemos es apenas una materialización de lo real, la visión subjetiva que el artista posee del mundo experimentado a través de sus vivencias, sentimientos... podemos decir entonces que el mundo del artista es el de su imaginación.