_Atrochando el territorio_14/01/22_ 05/03/22

En este 2022 se celebra el 20 aniversario de la galería Ángeles Baños. Ha sido una labor desde y para Extremadura. Este compromiso con la región ha motivado que la primera exposición que organizamos en el inicio de este año esté protagonizada por 6 jóvenes artistas extremeños. Miguel Ángel Cardenal, Abel Jaramillo, María León, Pablo del Pozo, Paula Valdeón Lemus, Lola Zoído.

Las prácticas culturales contemporáneas hace tiempo que han incluido la cuestión del territorio en su agenda artística y educativa. Uno de los medios artísticos más habituales es la intervención en el paisaje, entendiéndolo como un ecosistema natural y cultural, mediante la utilización de materiales autóctonos, efímeros y basados en modos de participación colectiva que ponen el énfasis en los procesos de trabajo. Además de su interés en las relaciones entre arte y naturaleza, recientemente se ha introducido el concepto de ruralidades como área de acción y reflexión. La labor y el pensamiento del campesinado contemporáneo se ha establecido como uno de los ejes de discurso en esta práctica artística. La figura del agricultor, ganadero o artesano no se ciñe sólo a la de productor alimenticio o material sino también a la de agente cultural, responsable tanto de transmitir el saber tradicional como de generar producción de conocimiento mediante el uso racional y sostenible de los recursos. Esto implica la necesidad de una descolonización de los saberes rurales frente al pensamiento intelectual hegemónico y normativo de la ciudad que incluya también a las artes visuales. Del mismo modo, la contribución del arte a la creación de nuevos relatos o reinterpretación de imaginarios y representaciones de lo rural debe introducir perspectivas que permitan visibilizar el trabajo de la mujer y el cuidado del territorio desde una mirada de género y ecofeminista. El uso de la estética como estrategia de visibilización y empatía, junto a la capacidad del arte de crear nuevos relatos y representaciones de lo rural, permiten utilizar la cultura como un vector de transformación hacia una sociedad sostenible.

En 1978 se publicaba en Barcelona “Extremadura saqueada. Recursos naturales y autonomía regional” (1), un libro poco conocido pero visionario al visibilizar una serie de cuestiones, hoy plenamente vigentes para lo que denominamos territorio. Este el contexto histórico, social y cultural donde situar las obras de los artistas extremeños de esta exposición. Son trabajos que reflexionan sobre la memoria, la migración, la despoblación o la antropología. Un primer ejemplo, es la instalación “Pasto amarillo, Barro rojo” de Miguel Ángel Cardenal, en la cual el creador toma la fisicidad del barro, la madera y el mimbre para recrear un imaginario de recuerdos y evocaciones personales. Un interés por la tierra que se concreta aún más en “Intersección de conjuntos (Set Theory)” de María León, donde la artesanía de la comarca de Tierra de Barros representada en la alfarería del agua se expande por el espacio expositivo y difumina los límites entre lo tangible y lo impreciso. De igual modo, el video “Heredar la ruina” (2021) de Abel Jaramillo, parte de un trabajo de investigación y archivo en torno al embalse de Valdecañas, que combina imagen y trabajo performativo, para reflexionar sobre el concepto de ruina antigua y contemporánea, Un afecto por el territorio que se observa en las pinturas de la serie “Tierra rojiza” de Pablo del Pozo, el artista utiliza el cerdo, como símbolo de la comunidad, para crear un paisaje de materialidad que remite a la visión estereotipada de Extremadura como un paisaje seco y árido. También son telas pintadas las que componen la propuesta “Aquí estaba el salón, dijéramos” de Paula Valdeón Lemus, la artista se sitúa en su lugar de nacimiento, Villafranca de los Barros, para recrear historias y relatos de abandono que se pueden leer en los hábitats domésticos de una región, esencialmente rural. Y frente al pasado, el futuro de “Unknown taxonomy” de Lola Zoído, esculturas de rocas, flores o fósiles ficticios, inspiradas en imágenes producidas con Inteligencia Artificial para hablarnos de naturaleza, medio ambiente y sostenibilidad. Todos ellos, trabajos poéticos y políticos que reflexionan sobre un lugar periférico dentro de un marco de economía global y cambio climático. Recientemente se publicaba la novela “Primavera extremeña. Apuntes del natural” de Julio Llamazares (2020), en ella el escritor observaba, desde la Sierra de Los Lagares, Trujillo (lugar donde se recluyó con su familia durante el confinamiento), como la pandemia del Covid-19 hizo resurgir una primavera con mayor fuerza y color (2). Ya lo imaginó el filósofo alemán Peter Sloterdijk en su viaje a esta tierra en 2010, “inmanencia al suelo, transcendencia de historia… trochando el territorio” (3).

Juan Guardiola, enero 2022

1. Gaviria, Mario; Naredo, José Manuel y Serna, Juan (coord.) (1978): Extremadura saqueada. Recursos naturales y autonomía regional. Barcelona: Ruedo Ibérico). A este respecto ver también VV.AA. (2020): Dominación y (neo)extractivismo: 40 años de Extremadura saqueada (Madrid: Campo Adentro)
2. Llamazares, Julio (2020): Primavera extremeña. Apuntes del Natural (Madrid: Alfaguara)
3. Reguera, Isidoro: Sloterdijk en Extremadura, El país (Babelia), 20 febrero 2010

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