_Abelardo Gil-Fournier_El signo y la calima_Inauguración viernes 05/06_20h

En esta exposición, primera individual de Abelardo Gil-Fournier en la Galería Ángeles Baños, el artista presenta dos de sus últimos trabajos más recientes que abordan la imagen no solo como superficie visible, sino también como una operación que interroga e interpreta el mundo desde su propia materialidad técnica y atmosférica. Sus obras exploran una tensión que oscila entre la turbulencia y la legibilidad: entre la arena arrastrada por el viento y el vuelo de las aves, entre la formación de dunas y la enunciación de presagios. Colocan el punto de atención en aquello que se dispersa, se erosiona o se desplaza y que, a pesar de ello, permite ser registrado, traducido o interpretado. Desde ahí, la exposición propone pensar la imagen técnica contemporánea como parte de una larga historia de mediaciones entre cuerpos, entornos y signos.
 
En la serie Dunas / Micrografías, la gran duna migrante de Råbjerg Mile, en el norte de Dinamarca, funciona como figura material y temporal de este espacio de inestabilidad, registro y movimiento. La duna de Skagen, formada por acumulación, desplazamiento y catástrofe lenta, conecta las condiciones actuales de la imagen digital con un paisaje observado y capturado en el siglo XIX por una colonia de pintores atentos a la luz y la atmósfera. Fragmentos de aquellas pinturas son redistribuidos en capas, partículas y transparencias, como si la imagen misma hubiera sido erosionada por una corriente atmosférica. Lo que aparece, resultado de un sistema generativo, no es una representación del paisaje, sino una visualidad en suspensión: imágenes atravesadas por el ruido, el polvo, la circulación algorítmica y la anticipación climática.
 

Adivinación artificial lleva la pregunta sobre estas circulaciones a una genealogía de la computación anterior a la máquina mecánica y ligada a la observación del comportamiento animal. Sus tres paneles suspendidos transcriben tratados históricos de ornitomancia mediante un sistema tipográfico creado a partir de los diámetros de las anillas empleadas en el anillamiento de aves. La lectura del vuelo, los desplazamientos y los signos en el cielo se convierten así en una forma de escritura material. La pieza invita a pensar en el cálculo como una práctica no separada del mundo vivo, que implica una atención a sus ritmos, señales y desviaciones, como sucedía en la ornitomancia.

Las obras reunidas en El signo y la calima sugieren un campo de resonancias entre atmósfera e información, entre materia e interpretación, entre imagen y ambiente. Un espacio donde la legibilidad no cancela la turbulencia, sino que emerge precisamente de ella.
 

La serie Dunas / Micrografías es un proyecto realizado con la Beca Leonardo de Investigación Científica y Creación Cultural 2024 de la Fundación BBVA

 
 

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