_Ángeles Baños en Arcolisboa 24

El conjunto de proyectos que se presentan en nuestro Stand para Arco Lisboa 2024 reúne una serie de trabajos de Yaima Carrazana, Juan Carlos Bracho y Emilio Gañan con el color y la geometría y la repetición como protagonistas.

Siendo estos elementos o estas estrategias formales comunes, los tres proyectos utilizan esas formas y esos colores para plantear una serie de cuestiones y problemáticas que van de lo autobiográfico a lo social en el caso de Yaizma, derivas sobre el dibujo como herra- mienta cartográfica en los proyectos de Bracho, y el armonioso y calido minimalismo de Emilio Gañan

Aparentemente fríos, distantes y metódicos estos trabajos son, sin embargo, paradójicamen- te sensuales y evocadores, y están cargados de una belleza sutil, y de capas de historias y vivencias personales y colectivas.

 

Con el apoyo

_Galería Ángeles Baños en ARCOmadrid 2024

Reintempretrar la incertidumbre_Celia González_Yaima Carrazana_Laura González Cabrera

En los tiempos en que vivimos, se ha asentado entre nosotros un continuo espíritu de incertidumbre que hace poner en duda las bases epistemológicas de nuestra sociedad, evidenciando nuestra propia fragilidad y la del sistema al que pertenecemos. La realidad es que nuestras reflexiones y preguntas han evolucionado poco desde la antigüedad, investigar e interpretar lo desconocido forma parte de la humanidad, así como es inherente también al proceso de la creación artística. En este sentido, la obra de arte es un vehículo de reflexión, artefacto que ayuda a descubrir facetas de nuestra condición, ejerciendo una función terapéutica como bálsamo para remediar la arrogancia, y destapar la relatividad de nuestro entorno.

con el apoyo

_Galería Ángeles Baños en SWAB 2023

Todo está a punto.
Más allá de la celebración, no hay nada que entender.
Tiene que ver con una sensación, simple, imperfecta.
Desapareció el hilo que unía las perlas
y a pesar del humo, amaneció gatos pardos.

Galería Ángeles Baños en Arco Lisboa 2023

¿Qué experiencias hay que acumular para estar en el mundo? ¿Qué conocimientos son necesarios? Como en cualquier lugar, en nuestro entorno ibérico, buena parte de la sociedad que nos engloba nos aboca a la necesidad de aceptar como parte de nuestra cultura infinidad de aspectos superfluos que nos reducen y simplifican como personas. En este proyecto expositivo, los artistas participantes combinan diversos elementos cotidianos de nuestro entorno recurriendo frecuentemente a los tópicos, para colocarnos frente a ellos, como un recorrido por diferentes escenarios donde reconocer y reconocerse.

 

 

 

 

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_Galeria Ángeles Baños_Arco Madrid 2023

Tradicionalmente se ha utilizado la pintura como técnica habitual para recrear un paisaje ficticio e idealizado, donde se incorporaban diversos elementos naturales para buscar la composición deseada según los criterios de cada época, con semejante planteamiento se presenta este proyecto integrado por cuatro artistas que toman la pintura como una de sus herramientas de trabajo y el paisaje como vehículo de comunicación. En las obras presentadas, se reflexiona sobre lo artificial del paisaje y cómo en él se reflejan las prioridades de la sociedad del momento, introducen mensajes referentes a la relación de la naturaleza y a la acción del hombre, redefiniendo en muchos casos un territorio cada vez más domesticado.

 

Participación subvencionada por

_Galería Ángeles Baños en ArcoLisboa 22

El lenguaje de las formas como herramienta plástica, menajes que juegan a un equilibrio visual que hace interaccionar lo poético de la palabra con lo poético de la imagen. El conjunto de las obras expuestas de las artistas Laura González Cabrera, Ruth Morán y Susanne S.D, Themlitz configura un recorrido donde las escalas se pierden y la presencia gráfica emerge, la simbología del mensaje parece mostrarse al tiempo que se oculta y constantemente establece un juego donde tan importante es la búsqueda como el encuentro.

 

 

 

Con el apoyo
 

Ruth Morán presenta “Infinito Negro 3” dentro del proyecto editorial R40

Lo que Ruth Morán (Badajoz, 1976), puede hacer sólo con líneas y retículas inscribe su trabajo en la senda de aquella tardía modernidad formalista que, desde mediados del siglo pasado, volcó las conquistas de la abstracción anterior sobre sus propios medios de manera obsesiva. Una abstracción la suya de geometrías no rigurosamente rectilíneas, ni de figuras perfectas, sino dependiente del pulso y la acción de la mano, que dotan a sus trabajos de esa impronta particular: más contenida que la del tachismo o el gestualismo canónicos, pero mucho más animada que la de la pura y dura geometría basada en proporciones matemáticas, encuentros ortogonales, líneas rectas a regla, control absoluto y medidas exactas. El resultado de semejante equilibrio entre las dos maneras en apariencia opuestas de afrontar la imagen suele ofrecer en su caso, como podemos ver en esta obra, resultados contundentes, donde con unos medios muy sucintos se consigue animar el plano de representación, hacerlo abrirse o rasgarse, ondular, tensarse elásticamente, plegarse…


En este sentido adquiere una cierta lógica que su trabajo haya recurrido en los últimos tiempos tan a menudo al barro, como soporte para una gráfica que sobre él explora esa sensación tan propia de su poética de que el plano de apoyo para los trazos y rayas cede ante la presión de la mano que los ejecuta, o ante el peso imaginario de las propias líneas. Sin duda, aquí la palabra clave es “plasticidad”, en cuanto que nos remite a una continua sensación de ductilidad, amasado, y en general al imperio de la mano sobre la materia.


Para lograr algo tan físico y concentrar los efectos, el trabajo de Ruth Morán suele restringir sus propios medios a dos o tres colores (el negro, predominantemente), y un puñado de elementos sintácticos, que ella organiza por medio de ciertas repeticiones no modulares, no sistemáticas, nada previsibles. Aquí, por ejemplo, bastan unos cuantos trazos que no serían difíciles de contar uno a uno, un fondo en contraste con el color elegido, e inteligencia visual para animar el cotarro. Ruth, ya lo veis, se maneja con la aspereza y la sequedad, a las que dota de movimiento y ritmo. Me gustan estas soluciones brillantes que se paran antes del efectismo, y que en apariencia son tan poco complicadas; pero a nada que uno las mira con atención y las piensa, se hace evidente que dependen de un entrenamiento sistemático y de una miríada de desechos; de amaestrar la mano, el ojo, el pulso, la velocidad de ejecución y la capacidad de parar a tiempo, hasta conseguir con todos ellos un ejercicio coordinado al máximo, donde los movimientos son los precisos para conseguir cierta figura ejemplar. Como en la gimnasia de competición, vamos. Y como sobre el tatami -también él, por cierto, otro material que cede lo justo a la presión del cuerpo-, se trata de conseguir que lo sencillo parezca además de bello y elegante asombrosamente fácil.


Óscar Alonso Molina
Naz de Abaixo, Lugo, octubre de 2021

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